18 de mayo de 2020

Tratemos de buscar el equilibrio necesario

Lunes soleado y con mucho calor en la ciudad. Cuando tenés que afrontar algo para lo cual no estás preparado, al común de los seres humanos nos invaden las mismas emociones: temor, incertidumbre, angustia. Todo eso dura hasta que lográs adaptarte a esa nueva realidad que probablemente no elegiste, que nos parece injusta e inmerecida.  

Es momento de dejar de victimizarse y de aceptar lo que nos toca vivir. De lo contrario, vamos a estar indefinidamente esperando un futuro promisorio que nunca llega, y así pasan los años sin que lleguemos a ver concretado aquello que anhelamos. Las cosas no ocurren porque sí, ni vienen solas, los logros no se obtienen sin ponerle garra a la situación. El talento no sirve para mucho, si no le ponés esfuerzo. Todos quienes se consideran talentosos y son poco afectos a romperse el lomo por una oportunidad, no conseguirán nada que pueda ser tenido en cuenta. 

Estamos viendo cómo la cuarentena se está flexibilizando, y lo más importante es hacer uso racional de esas "libertades" que se nos conceden.

 Me gustaría hacer gimnasia, dar un paseo por la plaza, caminar más, pero por el momento eso no está permitido. Me manejo con las libertades que nos otorgan quienes nos gobiernan. Y así aprendo a valorar muchas cosas que antes pasaban casi desapercibidas en la rutina diaria. Lo que pasa es que nuestro ánimo también es muy cambiante, y quizás en otra situación no podría actuar con serenidad. Me pasó ayer, que me quedé sin cigarrillos, por ejemplo, y esa casi imposible conseguirlos. Sin embargo, me la banqué lo mejor que pude, sabiendo que es sólo un vicio y que, gradualmente, lo voy a poder dejar. Me parece una buena oportunidad para desapegarnos un poco y rescatar lo que realmente vale la pena. Ahora extraño a mis amigos, pero paso más tiempo con mi familia. La vida, para ser francos, es como una balanza, que tarde o temprano encuentra su equilibrio. De manera que no nos queda otra que seguir en esa búsqueda. Punto final. 

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...