12 de junio de 2013

Televisión del Tercer Mundo

Para mi satisfacción, este año no tendremos a Marcelo Tinelli en la televisión, con su decadente programa, pero seguramente habrá varios productos pergeñados por su productora Ideas del Sur que saldrán al aire. Recuerdo cuando era chico que Canal 13 era el más prestigioso de los cinco canales de TV abierta. Tal es así que el Canal Volver aún se nutre de aquellas joyas del pasado, que transitó por numerosas etapas pero siempre poniendo énfasis en la cultura y el buen gusto. El rating quizás le era esquivo, pero en aquellos años en que los canales eran del Estado, supo deleitarnos con grandes actores, escenografías deslumbrantes, noticieros serios y de gran rigor informativo, periodistas que no transaban con lo de ahora. Y mientras redacto estas líneas, me he dado cuenta que de repente me he vuelto nostálgico otra vez. Comencé este post aborreciendo a Tinelli y seguí escribiendo para evocar aquellos tiempos de la auténtica "TV Pública", no la que se pretende vender falsamente desde la oficialista pantalla de Canal 7. Es probable que con los canales en manos del Estado hubiera algún dejo de oficialismo, pero no era tan evidente y grosero para el espectador como ocurre ahora. 

Tinelli, además de ser el conductor de los programas más vistos de los últimos 20 años, es empresario, y como sabemos montó su propia productora desde la cual va creando "contenidos", como se dice en la jerga, para llenar los baches que se producen en horarios de bajo rating. Los ciclos de ficción se encuentran en franca decadencia, ya no hay primeras figuras que encabecen los elencos, más bien los productores se inclinan  por los "galancitos" de moda que seguramente alcanzaron fama efímera gracias a los programas de chimentos como su nave insignia, el infame Jorge Rial. Yo tengo la posibilidad de tener servicio de TV por cable, de lo contrario no sé qué haría para distenderme un rato mientras tomo un café. Seguramente me dedicaría más a la lectura o a escuchar música. Porque está claro que con la televisión que tenemos, estamos muy lejos del tan mentado Primer Mundo.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...