6 de marzo de 2015

Reflexiones de un viernes al mediodía

Me he propuesto actualizar el blog luego de varios días sin emprender tal tarea. Pero siempre hay algo para decir, a mi modesto entender. Creo que en Lobos estamos viviendo una "conurbanización", que quizás no sea un fenómeno nuevo, pero para mí sí lo es. Debo reconocer que en cuestiones de acuerdos o pactos políticos siempre he sido un poco ingenuo, y creí en la convicción de todos los candidatos que voté. Aunque la mayoría me defraudaron. Pero, lo que quería comentar en un principio, es que para el ciudadano de a pie, esto de los "pases", de que un político de la oposición vote un proyecto oficialista (o viceversa) con total desparpajo, es algo nuevo en Lobos. 

Yo no voy a poner las manos en el fuego por nadie, pero en esta modesta aldea estábamos acostumbrados a hombres y mujeres con principios, que militaban en política con la intención de cambiar (o intentar hacerlo), aquellas cosas que les reclamaban los vecinos. La cruda realidad nos demuestra que no es así. Pero la cuestión no pasa porque se enriquezcan, porque cambien el auto, la casa, o viajen a Europa. Es algo mucho más profundo, que quizás sea difícil de explicar. Y tiene que ver con la política concebida como un negocio, como algo que seguramente no podemos comprender, pero que un grupo de "iluminados" sí lo puede hacer, aprovechándose de un pueblo ignorante y sumiso. En fin, son reflexiones de viernes. Punto final.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...