14 de junio de 2016

Que nadie nos marque la agenda

Martes por la noche en la ciudad. Siguen apareciendo casos de corrupción de los K, algunos sorprendentes e insólitos, y otros bastante previsibles. Lo que yo sostengo, desde que comenzaron a aparecer las denuncias contra funcionarios kirchneristas, es que el árbol no nos tape el bosque. Resulta muy sugestivo que la Justicia se haya decidido a actuar con tanta celeridad después de 12 años de silencio y encubrimiento. El país no está atravesando una situación de prosperidad, en parte por lo que recibió del Gobierno anterior, y en parte porque se han tomado medidas desacertadas. Y las declaraciones de algunos ministros no ayudan, sino que irritan más a la gente. Se promueve un blanqueo de capitales, y por otro lado varios funcionarios macristas reconocen que tienen guita en el Exterior. Si ellos no predican con el ejemplo, ¿a quién quieren convencer?

Sin embargo,  para el ciudadano común la vida sigue, porque hay que continuar ganándose el sustento lo mejor que se pueda, trabajar, y buscar algún otro laburo para sumar un mango más a fin de mes. Lo que el Gobierno debería evitar, es la precarización del trabajo, y para ello hay que respetar el salario mínimo, hacerlo cumplir. Si se está reconociendo que hay inflación, sería saludable que se negocien salarios acordes con esos índices. Pero que los trabajadores tengan voz, no que los sindicalistas de turno acuerden con el Ministerio entre gallos y medianoche como ha sucedido siempre. Es momento de que los gremios y sindicatos estén presentes no sólo en las fechas de paritarias, sino todo el año, para eso reciben una parte del sueldo del trabajador. Sentirse representado es fundamental. Hoy, las conquistas sociales no son de un partido o de otro, son de todos. Y no sólo el peronismo las ha conseguido, sino que hubo muchos dirigentes que impulsaron cambios en la legislación. Muchas veces, cuando el peronismo fue minoría en el Congreso, contó con el apoyo de los otros bloques. Entonces no pueden adjudicarse como propios los derechos de los trabajadores, que se fueron concretando en distintas etapas de la historia. Punto final. 

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...