3 de agosto de 2018

Hoy puede ser un gran día

Viernes nublado en Lobos. Realmente, sobran motivos para dejarse ganar por la adversidad. Es por todos conocido los aumentos de las tarifas, de los combustibles, y de los alimentos (entre otros rubros). Sin embargo, yo tengo que seguir viviendo, y si mis ingresos no son los de antes, tendré que ajustarme, algo que no me agrada pero no me queda otra alternativa. Desde hace más de 10 años empecé a hacer periodismo por Internet, y no voy a quemar las naves ahora. Como he mencionado más de una vez, me siento decepcionado por los políticos y la dirigencia política, la de antes y la de hoy. Pero tengo que recalcular y pensar cómo puedo abstraerme de todo ese tufillo y continuar brindando el fruto de mi trabajo. Sería muy fácil esbozar una queja, no obstante lo cual no quiero hacerlo, porque todos habitamos el mismo país y de distintas maneras nos vemos afectados por lo mismo. No me pongo a reflexionar si hay salida o hay solución a esto, lo único que está a mi alcance es seguir redoblando los esfuerzos para brindar un producto periodístico de calidad. 

No es nuevo que la economía doméstica se ha visto seriamente resentida, en todos los órdenes, pero los argentinos hemos atravesado tantas crisis, que nos hemos visto acostumbrados a agudizar el ingenio, a rebuscar la forma de que no nos falte el plato de comida en la mesa todos los días. Cada vez más chicos concurren a los comedores escolares porque en sus hogares la plata no alcanza, y es triste pensar que esas familias necesitan de la asistencia del Estado porque de lo contrario no tendrían qué comer. Precisamente, en la coyuntura actual, el Estado debe estar más presente que nunca, tratando de paliar como sea esta falta de recursos. Si existe la Justicia, algún día, probablemente cuando se vayan, esta gente que nos gobierna pagará por todo el desequilibrio social en que estamos sumidos. Pero soy bastante escéptico de que suceda. Punto final. 

El culto a la haraganería es el éxito del celular

  Los recuerdos de la infancia son los mejores. No digo que toda la etapa de la Secundaria carezca de momentos buenos, pero eso es otra hist...