10 de noviembre de 2015

Adiós a la Fiesta del Día del Niño

Es oficial: mañana, en conferencia de prensa, se anunciará la disolución definitiva de la Comisión Fiesta del Día del Niño. De esta manera, a menos que otro grupo de lobenses tome la iniciativa, se pondrá fin a una tradición de 50 años del popular festejo con los chicos en la Plaza 1810. Sus integrantes, seguramente, darán a conocer los motivos, pero podemos intuir varios: el desgaste de un grupo ejemplar que siempre trabaja, las dificultades para lograr comprar juguetes con una inflación creciente, y quizá la necesidad de innovar para brindarle a esta Fiesta (si es que continúa) un perfil diferente.

 Ha sido largo el camino recorrido, y varias generaciones de lobenses corrieron en los carritos a rulemanes, tomaron el chocolate con tortas, se subieron al "palo enjabonado", y recibieron sin excepción un juguete. Muchos de los vecinos que hoy gozan de un buen pasar económico, cuando eran niños y sus padres no podían afrontar los costos, tuvieron su juguete, al cual de otro modo no habrían podido acceder. Esta Comisión ha dado muestras de un manejo ejemplar de los recursos, y tanto los que están como los que los precedieron, dejaron su legado. Porque trabajaron por los chicos, para que todos se sientan incluidos, en estos tiempos que la palabra "inclusión" es tan fácil a los labios de cualquiera. Estar en la Plaza 1810 ese domingo era un placer, y yo lo viví siendo niño, y ya cómo adulto, al comprobar el esfuerzo que ponía esta gente que me cruzo a diario todos los días, y que dejaba de lado un día de descanso para seguir adelante con aquella semilla que sembró el Padre Luis Troiano. ¿Es tristeza que esto se termine? ¿Es pena por confirmar algo que ya se rumoreaba? Ambas cosas. La Comisión, en definitiva, tomó la decisión acertada, en el sentido de que es inútil continuar con un evento si cada año, en diferentes barrios, hay más fiestas por el día del niño. Por otra parte, los chicos de hoy no son los mismos que los de 1965: hace 50 años apenas había televisión en algunos hogares, y ni hablar de celulares, Internet, o la codiciada Playstation. Insisto, quizás un análisis más profundo sería aventurado puesto que no se han dado a conocer los motivos de esta decisión, pero en mi fuero íntimo, puedo decir que más de lo que hizo esta Comisión no se le puede pedir. Mi reconocimiento a Ricardo "Bocha" Coseglia, que nunca bajó los brazos, y a toda la gente que lo acompañó en este medio siglo. Punto final.

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