2 de julio de 2017

Intrigas y dudas de la campaña política

Domingo por la mañana en la ciudad. A la mayoría nos cuesta acostumbrarnos a la transición domingo/lunes, pero si tenés mucho trabajo durante el fin de semana, casi ni se nota, suele ser un día más tranquilo que el resto pero nada más que eso. Dentro de poco vamos a empezar a ver por TV o escuchar por la radio los spots publicitarios de la campaña política, algo que al común de la gente le produce hartazgo, y yo no soy la excepción. Estas PASO no tendrán demasiadas sorpresas, es un testeo para ver cuánto mide para partido o candidato com miras a las elecciones de octubre. En el caso de Unidad Ciudadana, las encuestas (que no siempre son confiables), le otorgan un buen margen de intención de voto a Cristina. Yo no voy a entrar a exponer lo que sucedió durante el kirchnerismo porque todos lo sabemos, creo que es un "trampolín" de la ex Presidenta dado que si logra hacer una buena elección, la posicionará para volver a la Casa Rosada en 2019. Pero Cambiemos también ha sabido tener una base, un electorado que le responde en varios distritos de la Provincia. Por supuesto, sigue habiendo municipios donde la hegemonía del PJ se mantiene, tan es el caso de La Matanza.

La pregunta es si, dada la situación socioeconómica actual, habrá "voto castigo". Es decir, ciudadanos desencantados con el macrismo que se vuelquen hacia otras fuerzas políticas. Muchos no quieren saber nada con CFK, pero tampoco están dispuestos a avalar con su voto un nuevo triunfo del macrismo. Considero que, en los meses sucesivos, vamos a ser testigos de las típicas chicanas, operaciones de prensa, pases de factura, y todo lo que suele suceder cuando estamos en campaña. Barrios olvidados recibirán la sorpresiva visita de dirigentes políticos de distinto color, buscando seducir a un determinado sector que quizás les fue esquivo. Más allá del marketing, de querer vender a un candidato como si fuera un producto, las viejas prácticas de la política están lejos de erradicarse. Sería saludable que alguna vez tengamos el sistema de voto electrónico o boleta única, que otorga más transparencia al acto electoral y lo hace más ágil. De esa manera, los "punteros" ya no podrán decirle a sus aliados cómo doblar la boleta de tal o cual manera para asegurarse que efectivamente votaron a un candidato a cambio de dinero. Los argumentos de que el voto electrónico se puede hackear o que no es 100 % confiable son muy endebles, en principio porque hoy en día casi todo se puede hackear. Sin embargo, en los países desarrollados eso no sucede. Aún así,  tomar la iniciativa de probar un nuevo sistema, aunque sea en un sólo comicio, no lo veo como algo pernicioso. Por ahora, habrá que seguir metiendo el sobrecito en la urna de cartón. Punto final. 

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