28 de febrero de 2018

Mientras febrero dice adiós, llegó la bendita lluvia


Llegó la lluvia, tan necesaria por cierto. Llegó el alivio, que probablemente será efímero, pero nos garantiza unas horas de buen descanso y de poder salir a la vía pública sin terminar empapado en sudor. 
Pues bien, este febrero que dice adiós, fue bastante movido por cierto, y cuando uno investiga, siempre se encuentra con gente que habla sin saber. Por ejemplo: nuestra Laguna. Indagando en un archivo PDF de varias páginas (de un ente oficial), pude probar y demostrar que la Autoridad del Agua es el organismo de mayor jerarquía que regula las lagunas, arroyos, y ríos de la Provincia. Hidráulica está subordinado a éste. No expreso esto para ganarme los laureles de nada, de hecho empecé yo mismo a verificar entre las distintas páginas de Internet. Quería saber, como todo ciudadano, si nos estaban diciendo la verdad, o no. Creo que lo que nos vendieron fue una verdad a medias. 

Como todo en la vida, hay personas que obran de buena fe, y otras de un comportamiento deplorable. Yo tengo casi 40 años y la capacidad suficiente para discernir cuando me llega información falsa (o imposible de probar). Pero nadie es perfecto, por eso, si me demuestran lo contrario, no tengo problemas en retractarme. 

Me tomé unos días sin escribir nada en este blog, tan caro a mis historia personal, porque me propuse retomarlo cuando lo considerara necesario, es decir, cuando tuviera algo interesante para comentar. Y además de lo que ya expuse en los párrafos anteriores, me anima el deseo de respetar al lector. No subestimar la inteligencia del otro. En Lobos hay mucha gente valiosa y con grandes conocimientos, que deben ser objeto de consulta cuando ocurren desastres naturales, o cuando un pequeño pueblo rural como Villa Logüercio (que vive en buena medida del turismo), pasa por una situación apremiante. 

En 2016, este Gobierno prometió pavimentar la Av. Costanera (tengo recortes de diarios que así lo acreditan), pero a las palabras se las lleva el viento, y hasta ahora eso no ha ocurrido. Ni siquiera hay una estimación "seria" de cuándo se hará.

No dejo de reconocer todo lo que se ha hecho en materia de Obra Pública, pero no podemos dejar que el bosque nos impida ver el árbol (al revés del conocido refrán). Hay cosas que son meritorias, y otras que entran dentro de los servicios mínimos que debe brindar un Municipio. Si las tasas y tributos municipales aumentan, lo menos que nos merecemos es que esa plata se retribuya en una mejor calidad de vida. Sé, como dije antes, que en muchos aspectos se está logrando. Hay menos basurales, calles que lucen más limpias, un plan de separación de residuos que los vecinos tratamos de cumplir. Ahora, resta resolver lo urgente, lo inmediato, porque eso no puede esperar. 

Para concluir, agradezco a todos quienes leen mis publicaciones, aunque no estén de acuerdo, porque es la única manera de construir una sociedad verdaderamente plural. Muchas gracias. Punto final.  

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...