6 de mayo de 2017

Todo sigue igual

"Nosotros integramos un espacio político plural", dicen nuestros dirigentes. En realidad, llaman a uno o dos que ven que mide bien en las encuestas para ganar las elecciones. Ya no se habla de partidos, sino de "espacios", como si estuviera todo en una nebulosa, y por supuesto, olvidate de los principios, de la plataforma electoral, de las convicciones. Cada uno para en el colectivo que mejor lo deja. Ahora hablan de progresismo, y no tienen la menor idea de lo que es. Entre otras cosas, está relacionado con un Estado de Bienestar, un Estado presente, que sostenga a sus ciudadanos con un buen sistema de salud y educación. Los hechos demuestran que no tenemos ninguna de las dos cosas. Obviamente, esto no es nuevo: la decadencia de la cosa pública lleva varias décadas, y como lo que es público es "de todos", a nadie le importa hacerse cargo. Por eso, además, tenemos espacios verdes que se caen a pedazos, estaciones de ferrocarril que dan vergüenza, y los propios trenes que en su gran mayoría datan de 1960. Por eso, cuando todavía había teléfonos públicos en la ciudad, insertaban en la ranura donde iban las monedas cualquier porquería con el sólo hecho de hacer daño, total el que venga después que se joda. Cuando hay que pagar por algo, a determinada gente ello le otorga cierta jerarquía, porque "vale", pero si el mismo espectáculo o lo que fuere resultara gratuito, parece que para algunos no tiene el mismo nivel. 

Nos quejamos de todo, y con razón, sobre todo cuando nuestros impuestos van a parar a algún "agujero negro" y vemos que todo sigue igual, porque no debería existir un "Fondo de incentivo docente". No es la solución para hacer "caja" crear un nuevo impuesto, tasa o como les guste llamarlo. Si el Estado no tiene recursos, que se las arregle como pueda, no al "estilo Robin Hood". Para eso hay aportes del Tesoro Nacional, fondos coparticipables, subsidios, y una serie de herramientas que permiten equilibrar las cuentas públicas. Si una provincia se gasta la guita que le manda la Nación en hacer propaganda y someter a los pobres con el empleo estatal, nunca vamos a salir adelante. Lo peor de todo es que ellos, los Gobernadores, lo saben, y lo seguirán haciendo en la medida que les continúe dando votos. Hay provincias feudales como San Luis o Neuquén que se sostienen porque los empleados públicos los votan, por miedo a perder el trabajo. Andá a hablarles a estos señores de voto electrónico. Está claro que no les conviene, porque sería mucho más difícil para los punteros seguir con la nefasta práctica de repartir mercadería a cambio de votos. Está perfecto que se proponga bajar el IVA a los alimentos, pero hay que ver cómo impacta en la recaudación, porque es el único impuesto que no se puede evadir. Antes de hacer propuestas para la tribuna, traten de pensar 2 minutos si es viable o no. Punto final.

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