11 de junio de 2017

Una nueva semana en la trinchera

Domingo por la noche en la ciudad. Por lo general, el "séptimo día" suele tornarse bastante aburrido para mí, y aprovecho ese tiempo muerto para terminar la lectura de un libro o hacer alguna tarea de limpieza en la casa. Pues bien, la cuestión es que hoy me llamó mi primo Sebastián, y tomando algo en los bares de la ciudad, nos pusimos "al día", conversamos de todo, en un momento ameno, a pesar de que muchas veces no estamos de acuerdo o no coincidimos. Desde hace tiempo busco fijarme una actividad para los domingos, que me mantenga ocupado y sea en beneficio de mi salud. Realmente hay que decir que la jornada de hoy fue magnífica, con temperaturas que rozaron los 20 grados, un poco impensado para este invierno en ciernes. Pero cuando cae la noche ya empezás a pensar en el maldito lunes, y cómo arrancar la semana de la mejor manera, sacándonos de encima la modorra del fin de semana para producir material periodístico. En realidad, tampoco es que los fines de semana son ocioso, de hecho en Lobos suele haber mucha actividad, pero cuando llega el lunes ya vas preparando las notas o entrevistas que se irán publicado en el resto de los días. 

Del mismo modo que en el resto de las profesiones, habrá quien ejerza mal el periodismo, y quien lo haga en honor a la verdad. Yo no pongo las manos en el fuego por nadie, cada uno sabe cómo manejarse y si ello le resulta rentable o no. No creo que seamos "formadores de opinión" como muchas veces nos tildan, en realidad la gente ya tiene una opinión formada sobre muchos hechos y no va a cambiarla por una nota que salió publicada en un diario. No somos superhéroes, simplemente nos dedicamos a una profesión distinta, que no sabe de horarios ni de compromisos familiares, hay que estar siempre. Y lo más importante, es saber discernir entre la información y la propaganda o publicidad encubierta. Yo no acepto que se promocione gratuitamente un espectáculo o lo que sea, a menos que sea sin fines de lucro o a beneficio de una ONG. De lo contrario, nos están usando para dar a conocer emprendimientos privados. En lo que a mí respecta, trataré de  encarar la semana de la mejor manera, ya tengo un par de notas que me interesaría hacer, veremos si se pueden concretar. Por sobre todas las cosas, hay que sacarse el ego de encima y pensar no en los que interesa a nosotros, sino al público lector. Punto final.

El tiempo no para

"El tiempo es oro", solía decir Henry Ford, el magnate de la industria automotriz que cambió para siempre el modo de trabajar, con...