6 de octubre de 2017

El modo de comunicar cambió drásticamente

El modo en que la sociedad recibe la información está cambiando radicalmente. Y no sólo por los portales de Internet, sino porque los celulares y tablets permiten leer las noticias en cualquier momento. Si alguien, hace 20 años atrás, utilizara el verbo "viralizar", lo asociaríamos a alguna enfermedad. Como es sabido, se trata de la propagación desmesurada de un determinado contenido por la Web, desde una foto hasta un texto de Facebook. Los dos grandes diarios, Clarín y La Nación, hace rato que preparan material solamente para Internet, y el resto para la edición en papel. Sin embargo, las redacciones se fusionaron, es decir: el grupo de gente que trabaja para Internet convive con quienes lo hacen para la edición impresa. A su vez, se pone más énfasis en interactuar con los lectores, fue así como en "TN y la gente" (por citar un caso), el público comparte videos caseros, de algún desastre natural, o de lo que fuere. Son los lectores o televidentes quienes le están empezando a "marcar la agenda" a los medios, y ello en parte es positivo. La gente busca en Google y lee lo que le interesa, entre las distintas páginas que se ofrecen. A mayor claridad de contenido, mayor número de visitas. Y por supuesto, un buen título, con "gancho", aunque cuando te ponés a leer la nota poco tenga que ver.

Por otra parte, hace pocos días me enteré que el grupo Perfil lanzó un diario con noticias íntegramente en inglés, al estilo del Buenos Aires Herald. Se trata de "Buenos Aires Times" (www.batimes.com.ar), y tiene un diseño que busca emular a la BBC online, a mi modo de ver, pero será dura la batalla para imponerse a la calidad que supo tener el Herald, que se fundó en 1876 y dejó de circular a comienzos de agosto, siendo uno de los medios más antiguos de la Argentina. Fue el símbolo de una época en la cual Gran Bretaña tenía mayores intereses comerciales en el país, y no cabía en la imaginación de nadie bloques como la Unión Europea o el Mercosur. Punto final. 

Los adolescentes y nuestra lógica incapacidad para entenderlos

Debo reconocer que a veces me decepciona un poco pensar que hay un número mayoritario de adolescentes que nunca leyeron un diario en papel (...