26 de agosto de 2022

Dejemos de romantizar boludeces

 Ah, la literatura. En muchos casos, se especializa en romantizar boludeces, con tópicos repetidos (y aburridos para el lector). Te lo dice un escritor amateur que trata de evitar esas cosas. 

-El olor a tierra mojada, es el olor natural que se produce por el suelo reseco en contacto con la lluvia. Listo, pare de contar. Si continúa lloviendo, se convierte en barro, y se terminó. 

-El tintinear o golpeteo de las gotas en las chapas de zinc, es el sonido que se produce como consecuencia del impacto de ellas en una superficie metálica. No tiene nada de especial. Si vos estás en una habitación y te reconforta ese sonido para dormir, está todo bien. 

-La puesta del sol, es similar a la salida. Digamos que tanto el amanecer o el atardecer, en un cielo despejado provocan el mismo efecto. "Ver el amanecer", es parecido a ver el atardecer. En el primer caso el sol sale, en el segundo se oculta. Ya tenemos suficiente con eso. 

-En una noche con condiciones similares a las del párrafo anterior, con cielo despejado, se pueden ver las estrellas, satélites, aviones que pasan de casualidad en el momento que nos toca mirar, y cuando hay alguna fiesta, como en Año Nuevo, fuegos artificiales. No es el firmamento ni la bóveda celeste. Firmamento no es, porque lo que vemos a determinada altura que nuestros ojos tienen capacidad de apreciar, no es estático. Así que no jodan con eso tampoco. 

- El aroma del café, es el típico de una de las infusiones más populares del mundo. Si comprás café molido y lo preparás en tu casa, es casi el mismo del que sentís si vas a un bar mientras te lo preparan en la máquina. Aunque depende de la calidad de los granos (ponele), en líneas generales no hay mucho para agregar. 

- El vino es lo mismo, beber una copa de vino no te hace más romántico, del mismo modo que un whisky común y corriente no le cambia la vida a nadie. En el corto plazo puede ser, ya que se supone que si lo estás tomando es porque lo disfrutás, pero no te va a hacer escribir mejor andar con varios vasos encima. No saques chapa de ser admirador de Bukowski. El dueño de un restobar muy conocido de Lobos me dijo una vez que un cliente había pedido un vino caro, el mismo de siempre. En esa ocasión no le quedaba más, pero conservaba una botella vacía y el corcho. Le echó dentro un vino común, simuló estar destapando una botella recién abierta, y el cliente ni se enteró. Un placebo, podríamos llamarlo. Pagaba lo que decía la etiqueta. 

- Los ruidos que aparecen en varios relatos, como el zumbido de moscas, mosquitos, o el croar de ranas y sapos, no merecen descripción adicional, son parte del decorado de una tarde/noche de verano, y si alguien piensa en escribir un texto tomando como referencia esos tópicos, es mejor salir corriendo. 

Dejemos de romantizar boludeces. Los relatos con adjetivación excesiva y que no son concisos, pierden el encanto que pudieran haber tenido. Sépanlo, ya sea si son escritores, o si piensan leer un libro que reúna estas características. Nos estamos viendo pronto. Punto final. 

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