5 de agosto de 2015

Nadie sale vivo de aquí

Muchas veces perdemos tiempo intentando buscar una explicación a cosas que, en realidad, no la tienen. No hablo de fenómenos sobrenaturales o "paranormales", sino a las reacciones que puede tener una persona, a sus sentimientos, y a su modo de manifestarlos. Sin ser biólogo ni nada parecido, creo que el carácter, el temperamento de cada uno, es heredado o por lo menos influenciado por su padres y el resto del núcleo familiar (si lo hubiere). Cuando uno es niño o pre adolescente, pasa la mayoría del tiempo en contacto con sus padres, y con sus compañeros de la escuela. Y como todavía no podemos forjar nuestros propios rasgos, tomamos como modelo aquello que vemos en nuestros seres más cercanos. 

Pero lo que sí tiene explicación, es que una persona que ha atravesado una situación límite, que ha debido hacerse cargo sola de la crianza de sus hijos, y otros casos parecidos, conoce lo que es "el mundo real", mucho más del que vive encerrado en un country. La mujer o el tipo que tuvo que sacar fuerzas de donde no las hay, que pasó por momentos jodidos, que tuvo que afrontar la muerte, la pobreza, la desgracia, la humillación, sabe cómo son las cosas. Porque en esta sociedad lo más "fácil" es estigmatizar al otro. Y digo que es más fácil, porque en lugar de ponerse a pensar por qué Fulano actúa de tal o cual manera, ya lo crucificamos o lo rotulamo. Si tenés que tomar decisiones en consecuencia, salís fortalecido (más allá del resultado de esas decisiones). Como reza el dicho, "lo que no te mata te hace más fuerte". Y el que puede hacer el duelo ante la pérdida, buscar contención emocional, finalmente descubre el sentido de la vida. Todo el resto de tu vida lo pasaste pagando cuentas y cambiando el modelo del auto, hasta que tomás conciencia que algún día te vas a morir y nada de eso tendrá valor. Por eso, desde mi humilde lugar, sostengo que la vida se compone de pequeños momentos, como si fuera un collage, y que en esos instantes podemos ser felices. Punto final.

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...