27 de agosto de 2015

Post Express vol 2

Son las 10 AM del jueves, hoy me espera una jornada agotadora, estoy "complicado" (económicamente, digamos) porque estamos a fin de mes, pasan miles de cosas por día en la vida de una persona. A veces me resisto a creer que morimos como animales y que todo se termina acá. Que los sentimientos más nobles del ser humano y todo lo que dimos (o hicimos),  terminan en un cajón. Y otras veces, me pongo a pensar que quizás sea lo contrario, y deberemos aceptar que no hay alma ni nada que se le parezca, que la única vida que conocemos y que conoceremos será ésta.

Volviendo a cuestiones más triviales, me molesta la gente que se cree educada por "hablar bien" o no tener faltas de ortografía, pero tiene pésimos modales o es soberbia y arrogante. Ciertamente que hablar y escribir bien influyen sobre la percepción que tenemos de alguien, pero el maltrato, y por sobre todas las cosas la falta de sentido común, son a mi modo de ver señales de una falta de educación mucho más preocupante que la que mencioné anteriormente. Ceder el paso, respetar los semáforos, comportarse como un buen vecino en el más amplio de los sentidos, y no creerse solidario por donar un paquete de yerba en una inundación o por comprar una rifa. Dejémonos de joder, a ver si nos sacamos la careta y le damos a la palabra "solidaridad" el peso que realmente debe tener. Asistir con alimentos a los más pobres es responsabilidad del Estado, y si nosotros asumimos el rol de un Estado "ausente", de algún modo le estamos haciendo el juego del gato y el ratón, cosa que sería saludable evitar. El Fisco nos persigue, nos dice que nuestros impuestos o que la plata que gastamos en la Quiniela va a a parar a obras para todos, y en realidad nos están cag... No digo que esté mal hacer una donación, pero ello no te hace necesariamente una persona solidaria.

Y retomando por enésima vez el meollo del asunto, sostengo que son esos los aspectos o facetas que hacen a la educación, el hecho de ser asertivo y entender que no todos pensamos igual, y no llevar todo al terreno de la discusión y la violencia.  Punto final. 

Cuando lo insólito se vuelve costumbre

  Tenía la intención de escribir una nueva nota antes de que finalizara febrero, pero no fue posible. Simplemente no encontraba los horarios...